Norma ISO 19600: Sistemas de gestión de compliance – Directrices

Una de las principales preocupaciones de los directivos de todas las organizaciones a la hora de implantar un programa de compliance, especialmente en países en los que no existe tradición en la función de compliance, es que desean tener la seguridad o, al menos, cierta garantía de que el programa que van a implantar se ajusta a lo que realmente se requiere y que los riesgos van a estar efectivamente mitigados.

La implantación de un programa de compliance, todos lo sabemos, es caro. Consume recursos humanos, tecnológicos y organizativos importantes. Por eso, es perfectamente entendible la preocupación de que dichos recursos se vayan a emplear de una manera efectiva.

La capacitación y la experiencia del responsable de compliance y de los miembros de su equipo, la formación y una buena cultura dentro de la organización, son factores esenciales para que un programa de compliance tenga éxito en sus objetivos. Pero aun en caso de que esto sea así, es posible que el programa vaya a ser eventualmente analizado o juzgado por terceras personas, tales como reguladores, jueces o peritos, y en ocasiones por profesionales de otras ramas de actividad que no son expertos en compliance. Por ello, es muy importante que existan estándares reconocidos internacionalmente que fijen los parámetros adecuados contra los que se debe medir un programa de compliance, de forma que aporten seguridad o garantía sobre su adecuación, tanto a los responsables de las organizaciones, como a las personas que eventualmente tengan que analizar o juzgar dichos programas.

La Norma ISO 19600 Sistemas de gestión de compliance. Directrices, constituye una muy buena herramienta en este sentido, ya que se trata de un documento internacional que servirá como referente de buenas prácticas en materia de gestión de compliance, más allá de las fronteras, culturas y jurisdicciones.

Las directrices que contiene la norma se podrán aplicar a todo tipo de organizaciones, con independencia de su actividad, tamaño, o zona geográfica en la que opere.

A pesar de que la Norma ISO 19600 no recogerá requisitos, sino directrices para implantar, mantener y mejorar un sistema de gestión de compliance eficaz y, por tanto, no será certificable, sí incluirá recomendaciones muy útiles sobre los elementos con los que una organización debería contar para asegurar que su programa de compliance es efectivo.

La Norma ISO 19600 va a constituir, por tanto, un elemento esencial a tener en cuenta a la hora de implantar un programa de compliance en una organización.


Sylvia Enseñat de Carlos
Presidenta de ASCOM, Asociación Española de Compliance