Reportaje a Liliana Arimany, Global Compliance Director (Directora Global de Cumplimiento) en CEVA Logistics

CEVA Logistics (CEVA) hace que los negocios fluyan. CEVA es uno de los líderes mundiales en logística, ofreciendo el diseño completo de la cadena de abastecimiento “supply chain”, implementación y capacidad operativa en fletes internacionales “freight forwarding” aéreos, marítimos y terrestres, servicios logísticos especializados “contract logistics”, gerenciamiento de transporte y gerenciamiento de distribución. Ofrece a cada cliente un servicio a la medida de sus necesidades específicas, construido en base a una experiencia formidable en una amplia gama de sectores de mercado. CEVA se especializa en los sectores: automotores y neumáticos, tecnología, consumo, industria, publicaciones, energía, aeroespacial y salud. Cuenta con más de 42.000 empleados y conduce una red mundial de 950 sedes en más de 170 países. Al cierre del 2014, CEVA reportó una facturación de US$ 7,864 millones.

 Liliana Arimany, Licenciada en Comunicación Social con especialidad en Relaciones Públicas y Relaciones Industriales (Universidad Nacional de Rosario) y Certificada en Ética y Compliance (AAEC-UCEMA), se desempeña como Global Compliance Director (Directora Global de Cumplimiento) en CEVA Logistics. Cuenta con más de quince años de experiencia gerencial en compañías de alta tecnología y “supply chain” y antes de sumarse a CEVA en 2004, ocupó numerosas posiciones en operaciones, logística, servicio al cliente y cumplimiento en Hewlett-Packard y Agilent Technologies.

En CEVA, lidera la función de Ética y Cumplimiento con foco en América y trabaja en el desarrollo y la implementación del Programa de Ética y Cumplimiento global cubriendo áreas claves como, Código de Conducta, Anticorrupción, Antitrust, Regulaciones de Comercio Internacional y otras.

¿En qué consiste la función de Compliance en general?

Si bien el término Compliance remite en primera medida al cumplimiento de las leyes y demás marcos regulatorios, en CEVA va más allá, tal así que nuestra función se llama Compliance & Ethics (Ética y Cumplimiento). La misión de nuestro departamento es liderar una cultura de ética e integridad, proteger a CEVA y a nuestros clientes de riesgos legales y hacer que los negocios fluyan en modo ético y en cumplimiento de las normas. Cumplir con las leyes es importante pero definitivamente no alcanza para una empresa como CEVA donde no solo pensamos en hacer lo correcto sino en la reputación y sustentabilidad de la empresa.

¿Cómo está estructurada esta función dentro de su compañía? ¿De quién depende y cuál es la línea de reporte?

En CEVA tenemos un equipo global de Ética y Cumplimiento responsable de todos los aspectos del Programa Global de Ética y Cumplimiento, incluyendo anticorrupción, antitrust, comercio internacional y normas de contratación gubernamental. Este equipo es liderado por nuestro Chief Compliance Officer (CCO) quien cuenta con el soporte de tres Global Compliance Directors, personal de Trade Compliance, personal de contratación gubernamental  y personal de cumplimiento en general tales como consejeros, analistas y gerentes. El CCO reporta al Chief Legal Office, miembro del Executive Board (Directorio Ejecutivo). Esta línea de reporte permite independencia y a la vez accesibilidad al CEO, a los demás miembros del directorio y los accionistas de la empresa.

¿Qué habilidades debe tener un Compliance Officer que pretenda desempeñar cabalmente su función?

Como en todas las funciones hay un componente de idoneidad ligado a los conocimientos específicos de las materias de su competencia y un componente no menos importante relacionado con las aptitudes y habilidades llamadas “soft”. Un Compliance Officer debe tener una cultura basada en valores alineados con los de la compañía, debe ser un fuerte comunicador capaz de persuadir y de liderar a otros con el ejemplo, debe tener compromiso y pasión en hacer lo correcto y el conocimiento de los negocios de la empresa que le permitan guiar a los demás ante dilemas complejos. Un CCO no debe ser un simple límite que determine lo que no se debe hacer, sino un socio que los ayude a cumplir con los objetivos de negocios guiándolos sobre cómo hacer las cosas en línea con la cultura de la empresa.

¿Cuáles son los rasgos que definen el programa de compliance de su compañía? ¿Cuáles son las ventajas de contar con este programa?

Me gusta decir que el único programa perfecto es el perfectible. Por eso, si bien consideramos que CEVA tiene un Programa Global de Ética y Cumplimiento que podemos calificar como robusto, siempre estamos buscando maneras de mejorarlo, lo que en la práctica se materializa en continuas mejoras a cada uno de sus pilares: Código de Conducta y principales políticas de cumplimiento; implementación de procesos y procedimientos; comunicación, educación y entrenamiento; identificación de riesgos, monitoreo y auditoria.

Un robusto y efectivo programa de Ética y Compliance no solo constituye un pasaporte para poder operar, sino que además se convierte en un motor que ayuda a retener y obtener nuevos negocios, en un escudo que nos puede protegernos a nosotros y a nuestros clientes y por sobre todo en una garantía de la reputación que le permita a la empresa perdurar en tiempo y espacio.

¿Cuál es a su criterio la clave para generar en todos los empleados de la compañía el cambio de cultura que permita hacer que todos los días se haga lo correcto y en forma transparente? 

El “Tone from the Top” materializado en la toma de decisiones de los líderes de la compañía en todos sus niveles, comenzando por los dueños, el CEO, el Directorio y las diferentes Gerencias y llegando hasta todos los empleados. Nada tiene más poder  de convicción para un empleado que ver al jefe tomar una decisión correcta, de esas que tal vez parecen no beneficiar a su sector en el corto plazo pero que contribuyen con los objetivos de la empresa a largo plazo. Los líderes deben estar dispuestos a decir “no” cuando es necesario y deben respaldar y reconocer a los demás empleados que hacen lo correcto en cada acto día a día.

En paralelo creo firmemente en que así como la cultura de la empresa, Compliance es de todos y todos somos responsables. Si los 42.000 empleados de CEVA no estuviéramos individualmente dispuestos a ponerlo en práctica, la empresa sólo tendría un programa de papel. Durante los entrenamientos suelo reforzar este concepto porque todos nos comprometemos más cuando nos sabemos “dueños” del tema.

¿Cómo considera que puede mantenerse la efectividad de un programa de compliance en un entorno de constante cambio de normas regulatorias? 

Digamos que el programa debe cambiar en la misma proporción en que cambien las regulaciones que afectan a los negocios de la empresa. Para ello, el departamento de Ética y Cumplimiento deberá tener la habilidad de monitorear constantemente dichos cambios regulatorios, evaluar y determinar la necesidad de cambio del programa e instrumentar los ajustes necesarios. Hay muchas fuentes de información sobre posibles cambios regulatorios: los gobiernos, los medios, los expertos en las diferentes materias de cumplimiento, las consultoras, nuestros clientes y hasta el propio departamento comercial de la empresa son fuentes válidas y recomendadas para mantenerse informado.

¿Cómo vislumbra el futuro de la función de compliance?

La veo cada vez menos como policía y cada vez más como una socia de las funciones de negocios. Creo que la clave es estar cerca de las áreas de negocios, tanto de las que constantemente exploran nuevos mercados, nuevos productos y servicios, nuevas oportunidades de negocios, como de las áreas operativas que hacen el “delivery” de Compliance en el día a día. Creo que la función está en pleno crecimiento y que el rol del CCO va camino a una profesionalización aún mayor para la que no alcanzan las carreras universitarias tradicionales, sino que requiere conocimientos y sobre todo aptitudes específicos. En el contexto actual donde muchos estados, las organizaciones internacionales no gubernamentales y la gente demandan mayor ética y cumplimiento, las organizaciones públicas y privadas trabajaran más fuertemente en la creación, implementación y mejora de programas de compliance no solo para subsistir sino para crecer.